
Sí, puedes. Lo que casi nunca puedes es irte gratis.
La pregunta útil es otra: cuánto te cuesta salir, y de qué parte del contrato.
La escena es conocida. Firmaste hace dos años un renting de 60 meses para la multifunción de la oficina. Ahora te mudas a un local más pequeño, o has cerrado una sede, o el toner tarda cuatro días en venir y ya estás harto.
Sacas el contrato del cajón, buscas la palabra «cancelación» y encuentras un párrafo que habla de «cuotas pendientes» e «indemnización».
Ahí empieza el sudor frío.
En este artículo te explico qué estás pagando realmente, cuánto puede costar romper el contrato con un ejemplo con números, y qué salidas tienes sin acabar en un abogado.
Lo primero: probablemente firmaste dos contratos, no uno
Casi todos los renting de fotocopiadoras constan dos suscripciones:
- La financiación del equipo. La firma una entidad financiera (no el distribuidor que te vende la máquina). La financiera compra la fotocopiadora y te la alquila durante un plazo fijo, normalmente 48 o 60 meses. Este contrato es el duro: está pensado para no romperse.
- El servicio. Tóner, mantenimiento, técnico, piezas, sustitución si la máquina muere. Lo presta el distribuidor. Este contrato, según quién te lo haya hecho, puede ser igual de rígido o cancelable con un preaviso.
El problema es que en el presupuesto que te pasaron había un solo número, por ejemplo 89 € al mes, y nadie te explicó cuánto de eso era máquina y cuánto era servicio.
Y eso importa a la hora de salir.
Prueba rápida: mira cuantos recibos te cargaron el último mes por la impresora. Si tienes dos contratos tienes dos recibos, uno de la financiera y otro que es el de la empresa que presta el servicio.
Cuánto cuesta salirse: un ejemplo con números
La regla habitual en la parte financiera es sencilla y dura: pagas las cuotas que faltan hasta el final del contrato. Algunos contratos añaden encima una indemnización por las rentas que la financiera deja de ganar, y te piden devolver el equipo en buen estado y a tu costa.
Supón una cuota de 89 € al mes (impuestos aparte) a 60 meses. Esto es lo mínimo que tendrías que poner sobre la mesa según el mes en que quieras irte:
| Te vas en el mes | Cuotas pendientes | Cuotas a pagar (89 €) |
|---|---|---|
| 12 | 48 | 4.272 € |
| 24 | 36 | 3.204 € |
| 36 | 24 | 2.136 € |
| 48 | 12 | 1.068 € |
Y eso sin contar la indemnización, la recogida del equipo ni el tóner o las copias que debas del último periodo. Por eso mucha gente acaba aguantando la máquina hasta el final aunque ya no le sirva: sale más barato pagar que salir.
Un detalle que casi nadie mira: si cancelas solo la parte de servicio, te quedas solo con la financiación y el mantenimiento pasa a ser tu problema.
¿Qué pasa si el servicio es malo?
Cuando contratamos un renting de impresora normalmente nos fijamos en las prestaciones de la impresora, la cuota mensual y el coste por copia. Sin embargo, hay algo que no tenemos en cuenta: ¿que ocurre si no suministran el toner a tiempo o no solucionan los problemas técnicos?
Si quieres comprar consumibles y ponerlos por tu cuenta, el proveedor te puede cobrar igual por cada copia que hagas. Y además puede negarse a prestar servicio porque el consumible no te lo ha suministrado él.
Si tenemos un contrato de larga duración estamos obligados a seguir con el mismo proveedor hasta la finalización del contrato.
Puede que le ganemos un pleito después de dos años con abogados.
Pero tu negocio no puede esperar.
Es mejor prevenirlo antes de firmar.
La forma de evitar seguir con un mal proveedor tiene un nombre: flexibilidad contractual.
Antes de contratar un renting, fíjate no sólo en los servicios que promete sino en la posibilidad de salir con un plazo y un coste mínimo.
¿Tengo derecho a cancelar si no me prestan un buen servicio?
Si tienes un solo contrato casi seguro que no (al menos sin el riesgo de pelearlo con un abogado).
Si tienes dos contratos, podrías cancelar el de la empresa de servicio.
No te va a servir de nada llamar a la financiera para «explicarle la situación». Para ella eres una operación de crédito con un calendario de pagos. Cerrar el negocio, mudarte o estar descontento con el técnico no cambia ese calendario.
¿Por qué es importante separar el servicio de la financiación?
La financiación es algo que tendrás que llevar a término, pero el servicio puedes cancelarlo si lo firmas aparte y le introduces una cláusula de flexibilidad contractual.
En ImpresorasRenting.com el contrato de servicio va aparte del de financiación y además puedes cancelarlo con un preaviso de 30 días.
Esta separación permite que puedas decidir si quieres seguir con el proveedor de servicio o comprar consumibles o reparaciones con otro proveedor.
Antes de contratar pregunta si el contrato de servicio está separado del de financiación y qué ocurre si el proveedor deja de prestar un buen servicio.
Un buen contrato no solo debe definir lo que recibirás mientras todo funciona bien; también debe dejar claras tus opciones cuando las circunstancias cambian.
¿Qué ocurre si dejo de pagar a la financiera?
Dejar de pagar a una financiera no hace desaparecer la deuda: la hace crecer.
La secuencia típica en un renting de empresa en España va así:
- Recibo devuelto. Comisión por impagado en cada recibo (suele rondar 30-40 €) más intereses de demora, que en estos contratos son bastante más altos que el interés legal. Empiezan las llamadas y los correos del departamento de cobros.
- Requerimiento formal. Tras uno a tres recibos impagados llega un burofax o carta certificada reclamando la deuda. Ese papel es el que les permite después meterte en ficheros de morosos.
- Resolución del contrato por impago. Es la cláusula que más duele. La financiera da por vencido el contrato y te reclama de golpe todas las cuotas pendientes hasta el final, más la indemnización que fije el contrato y los gastos. Con 36 cuotas de 89 €, pasas de deber 178 € a deber más de 3.200 € en una sola carta.
- Retirada del equipo. Te exigen devolver la máquina, normalmente a tu costa. Devolverla no cancela lo que debes; como mucho, si la revenden, a veces descuentan algo.
- Ficheros de morosos. La empresa entra en ASNEF o Experian, y si la financiera es entidad de crédito, también puede aparecer en la CIRBE del Banco de España. Consecuencia práctica: tu banco ve el impago cuando pidas una póliza, un leasing de vehículo o renovar una línea de crédito. Ese es a menudo el coste más caro y el que nadie calcula.
- Reclamación judicial. Lo habitual es un procedimiento monitorio: rápido, barato para ellos y con poca defensa posible si el contrato está firmado y la deuda es clara. Si no pagas ni te opones, pasa directamente a ejecución.
- Embargo. Cuentas bancarias de la empresa, cobros de clientes, vehículos. Se suman costas e intereses.
Lo que a veces se pasa por alto: el aval personal. Muchos contratos de renting a una SL llevan al administrador o a un socio firmando como avalista solidario. Si es así, la financiera puede ir directamente contra el patrimonio personal de quien firmó, sin esperar a agotar la empresa. Mira la última página del contrato: si hay una firma tuya como persona física debajo de la palabra “avalista” o “fiador”, la SL no te protege.
Y cerrar la empresa tampoco borra la deuda. Si cierras con deudas pendientes y sin liquidar en condiciones, el administrador puede acabar respondiendo personalmente.
Si estás pensando en dejar de pagar, el movimiento sensato es el contrario: llamar a la financiera antes del primer impago y pedir por escrito la liquidación anticipada o una reestructuración.
Antes del impago negocias.
Después son ellos los que ganan.
La recomendación general que puedo darte si tienes cuotas pendientes con una financiera: déjala arrimada hasta que acabe la parte financiera del contrato.
Dicho esto, también debo decirte que no soy abogado y todo esto deberías consultarlo.
¿Qué ocurre si dejo de pagar a la empresa de servicio?
Aquí el golpe es menor que con la financiera. El orden en que suele pasar:
- Se corta el servicio. Es lo primero y lo que antes notas: no llega tóner, el técnico no viene, no hay sustitución si la máquina se para. En una gestoría en plena campaña de renta, una multifunción parada tres días cuesta más que el recibo que no pagaste.
- Recargos e intereses de demora, según lo que diga el contrato, más la comisión por recibo devuelto.
- Resolución del contrato por incumplimiento. Lo que te pueden reclamar depende de lo que firmaste:
- Si el servicio tiene permanencia, pueden pedir las cuotas pendientes o la penalización pactada, igual que una financiera.
- Reclamación de la deuda. Monitorio si la cantidad lo justifica, y posible alta en ficheros de morosos de empresas. Con importes de un par de cientos de euros, muchas empresas de servicio venden la deuda o la dejan en una agencia de recobro.
Si es cancelable con preaviso (30 días, por ejemplo), en principio solo te reclaman lo debido más el mes de preaviso. Muchas veces también los consumibles que tengas cargados en la máquina.
Por eso, si te quieres ir, cancela por escrito en vez de dejar de pagar: sale más barato y no te marca.
¿Y si la empresa de servicio no te deja cancelar?
Si recibes un mal servicio y la empresa insiste en que no puedes cancelar hasta que acabe el periodo contratado de renting tienes dos opciones:
- Arrimar la impresora y no hacer copias. Normalmente la empresa de servicio te cobra por las copias que hagas. Si no hay copias, no hay factura. Antes de acabar el periodo de renting comunica por escrito que no deseas renovar el contrato y que deseas que retiren el equipo.
- Si hay un mínimo de copias mensual, acredita las pruebas del mal servicio. Te puede ser útil en caso de que llegues a un juicio monitorio*.
* Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, el 3 de abril de 2025, para poder presentar un monitorio hay que acreditar que se ha intentado antes un medio adecuado de solución de controversias (MASC). Si la deuda es discutible déjalo por escrito con pruebas: correos al técnico que nunca vino, el burofax de cancelación. Una deuda bien discutida desde el principio es mucho menos atractiva de llevar al juzgado.
De nuevo tengo que decirte que no soy abogado y antes de dejar de pagar deberías consultarlo.
Si quieres cancelar: los pasos, en orden
- Saca el contrato y busca cuatro cosas: fecha de vencimiento, plazo de preaviso, cláusula de cancelación anticipada y quién es el propietario del equipo.
- Separa los contratos. Si hay financiera, son dos conversaciones con dos empresas distintas. Avisar al distribuidor no avisa al banco, y al revés.
- Pide todo por escrito: fecha efectiva de baja, importe pendiente y cómo se devuelve la máquina (quién la recoge y quién paga el porte).
- Haz la cuenta completa. Cuotas restantes + coste de salida, frente a lo que te costaría la alternativa en esos mismos meses. Una oferta nueva 15 € más barata al mes no compensa si salir te cuesta 3.000 €.
- Comunica la baja por un medio que deje rastro: burofax o correo con acuse. Una llamada al comercial no cuenta.
Las salidas que sí existen
Ninguna es gratis, pero algunas duelen bastante menos que pagar 36 cuotas de golpe.
- Pide por escrito la liquidación anticipada. Antes de decidir nada, pide a la financiera el importe exacto para cancelar hoy. A veces sale algo por debajo de la suma bruta de cuotas. Sin ese papel estás negociando a ciegas.
- Cambia de equipo con el mismo proveedor. Si el problema es que la máquina se te quedó grande o pequeña, muchos distribuidores hacen una renovación: cancelan el contrato viejo y lo absorben dentro de uno nuevo. Ojo: la deuda que tenías no desaparece. Se mete en las cuotas nuevas, alarga tu permanencia otros 4 o 5 años y vuelves a pagar intereses sobre lo que ya debías. Haz la cuenta antes de firmar.
- Cede el contrato. Si cierras o traspasas el negocio, el nuevo titular puede subrogarse en el renting, siempre que la financiera lo apruebe tras estudiar su solvencia. Es la salida más limpia cuando hay traspaso.
- Cancela solo el servicio, si tu contrato lo permite. Sigues pagando la financiación, pero dejas de pagar un mantenimiento que no te está funcionando y lo contratas con otro. Solo compensa si el servicio pesa bastante en la cuota.
- Aguanta hasta el final y negocia la salida desde ya. Si te quedan 12 cuotas o menos, suele ser lo más barato. Usa esos meses para dejar por escrito que no quieres renovación automática: muchos contratos se prorrogan solos si no avisas con 2 o 3 meses de antelación.
Antes de firmar el próximo, pregunta esto
Seis preguntas, por escrito, al comercial que te quiere vender el renting de una nueva impresora.
Si alguna respuesta es vaga, ya sabes lo que hay.
- ¿Quién es el arrendador del equipo: ustedes o una financiera? ¿Cuál?
- ¿Cuánto de la cuota es financiación y cuánto es servicio?
- ¿Puedo cancelar el servicio por separado? ¿Con cuántos días de preaviso?
- ¿Qué pago exactamente si cancelo en el mes 12, 24 o 36?
- ¿El contrato se renueva solo? ¿Con cuánto tiempo tengo que avisar para que no lo haga?
- Si dentro de un año imprimo la mitad, ¿puedo bajar a un equipo más básico sin refinanciar?
Un comercial que contesta las seis en un correo de diez líneas te está vendiendo algo que se puede explicar. Uno que te dice «eso no pasa nunca, tranquilo» te está vendiendo otra cosa.
Cómo lo hacemos en ImpresorasRenting
No vamos a decirte que con nosotros no hay letra pequeña. Lo que hacemos es ponerla grande y en la primera página.
Cuando el equipo va financiado, el contrato de financiación es a plazo fijo, como en cualquier renting. Te decimos el plazo y quién es la entidad antes de firmar.
El servicio (tóner original, mantenimiento y sustitución del equipo en 24 horas) va en un contrato aparte que puedes cancelar con 30 días de preaviso.
Si no te atendemos bien, te puedes ir del servicio sin pagar ni un mes de penalización (lo único que debes pagar es lo que quede de los consumibles que estén almacenados en la máquina).
Eso nos obliga a algo: a que no te quieras ir. Llevamos más de 36 años en esto y más de 600 empresas siguen con nosotros por esa razón, no por una cláusula.
Conclusiones
- Nunca dejes de pagar a una financiera. Siempre tienen las de ganar.
- Si el renting tiene una parte financiera más una parte de servicio, negocia la salida de ésta última.
- Si no llegas a un acuerdo, arrima la impresora y comunica que no deseas continuar el servicio a su finalización.
- Revisa lo que firmas antes de hacer un renting de impresoras. Mejor con un contrato de servicio aparte y con cláusula de cancelación flexible.
Si tienes un contrato que te está pesando, mándanoslo. Te decimos cuánto te cuesta salir, qué opción te conviene y si tiene sentido cambiar o aguantar.
Sin compromiso y sin venderte nada que no te cuadre.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cancelar el renting de una fotocopiadora si cierro la empresa?
Cerrar no anula el contrato. La deuda con la financiera sigue ahí. Fíjate si en el contrato firmaste como fiador a título personal. Si hay traspaso, la salida más limpia es que el nuevo titular se subrogue en el contrato.
¿Qué penalización tiene cancelar un renting de fotocopiadora?
Con la parte financiera, lo habitual es pagar las cuotas pendientes hasta el final, a veces con una indemnización añadida. Con 36 cuotas de 89 € pendientes, hablamos de más de 3.200 €.
¿Puedo devolver la fotocopiadora y dejar de pagar?
No. Devolver el equipo no cancela las cuotas de la financiación. Primero pide la liquidación anticipada por escrito.
¿Se puede cancelar solo el mantenimiento?
Depende de si el servicio va en un contrato separado y está contemplado en el contrato. Revisa quién es el arrendador financiero del equipo y qué obligaciones permanecen vigentes sobre el equipo financiado.
¿Qué puedo hacer si mi empresa necesita imprimir menos al cabo de un año?
En el caso de que necesites imprimir menos, revisa si el contrato permite reducir el volumen de copias contratadas. En caso de no estar contemplado y tu contrato de servicio es independiente del de financiación contempla la posibilidad de cancelarlo. Habla primero con la empresa de mantenimiento para que lo reduzcan.
¿Qué debo revisar antes de firmar un renting de impresora?
Que el contrato de servicio sea independiente del de financiación, el coste total de financiación, la cuota mínima por copias, el coste de las copias adicionales, la duración, las penalizaciones, las condiciones de renovación y la posibilidad de cancelar el servicio.

